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EMOCIONES “POSITIVAS”, ¿UNA PANACEA?

Desde que se habla por todas partes de la psicología positiva, del pensamiento positivo (que no es lo mismo que psicología positiva), de optimismo, etc., parece como que hemos caído en el “buenrollismo” que dicen algunos o el “don’t worry be happy” de otros, ignorando de forma tonta o ilusoria los problemas que nos afectan a todos y cada uno de nosotros, en mayor o menor medida.

emociones-positivas

Y es cierto que desde algunos foros pseudocientíficos, lamentablemente, se proyecta esta imagen surrealista (y digo lamentablemente porque hay mucha gente que se la cree e intenta pensar en positivo sin hacer nada más, frustrando sus esperanzas).

Pero quiero aclarar que desde la visión realista y científica de la psicología no hay nada más lejos de la realidad, ya que ésta es poliédrica y tanto lo que etiquetamos de “bueno” o “malo” forma parte de la vida y por tanto es susceptible de estudio científico.

Y esto es, precisamente, lo que hace la psicología; estudiar tanto la parte “buena”, salud o bienestar, como la parte “mala”, enfermedad o malestar del ser humano y su ambiente.

Lo que ocurre es que esta parte “buena” o del bienestar, al no haber sido estudiada hasta ahora y como casi todo lo nuevo, genera recelos, confusiones, y por qué no, atrae a charlatanes e intrusos para vender lo que la gente quiere oír. Pero es cuestión de tiempo el que cada cosa vaya al sitio que le corresponde, estoy seguro.

En un taller de Inteligencia Emocional y ventas, un alumno me decía: “es que yo me he separado de mi mujer hace poco y estoy cabreado, no puedo estar contento porque no puede ser, porque lo que me ha pasado es muy gordo”. Y en esto tenía razón porque un suceso vital como una separación o divorcio es un evento altamente estresor en algunos casos (en otros puede ser motivo de celebración), y necesita un periodo de “duelo” para aceptar y digerir la situación. Ahora bien, una vez pasado este periodo es conveniente potenciar las emociones “positivas” o agradables para dar un “empujón de energía” a nuestra vida.

Es decir, las emociones “negativas” o desagradables son necesarias, están ahí por una razón evolutiva y adaptativa. Y su reconocimiento, expresión y uso es necesario porque de lo contrario podemos enfermar. Recordemos que las emociones negativas de cierto impacto, no expresadas, realizan una “imprimación” en nuestro interior provocando en muchos casos enfermedades que pueden ir de leves (un catarro, alergia o eccema) a moderadas (una cistitis o prostatitis) y/o graves (un ictus o cáncer).

emociones positivas y negativas

Y aunque la inteligencia emocional es una habilidad que se estudia desde el prisma de la psicología positiva, ésta solo estudia la parte positiva o la dimensión de bienestar del ser humano. Sin embargo, la habilidad emocional incluye tanto el uso y manejo de las emociones “positivas” o agradables como las “negativas” o desagradables, porque ambas son necesarias.

Una vez dicho esto me gustaría enumerar, desde un punto de vista científico-práctico, algunos aspectos ya investigados de las emociones agradables o “positivas” (aunque todavía falte mucho por hacer):

  1. Favorecen la atracción social, la empatía y el apego
  2. Generan pensamiento flexible y creativo
  3. Favorecen la búsqueda de información y la curiosidad
  4. Generan más repertorios de conducta y productividad
  5. Favorecen la percepción de reto y la perseverancia
  6. Generan juicios más positivos hacia los demás y hacia uno mismo
  7. Mejoran la salud cardiovascular e inmunológica
  8. Reparan o contrarrestan estados de ánimo negativos

emociones-positivas-abascal

Ahora bien, ya decía Aristóteles en su obra “Ética a Nicómaco”, que en el término medio está la virtud. Un exceso de emociones “positivas” o agradables también puede ser perjudicial dependiendo del contexto (ya hemos visto los excesos de los créditos hipotecarios fruto de la euforia, por ejemplo). Por eso es clave desarrollar la inteligencia emocional, para conocer y reconocer nuestras emociones a corto y largo plazo, adaptándolas de la forma más inteligente posible a las situaciones y estímulos de nuestro día a día.

Hasta pronto!

Fuente imágenes: intervencion-psicoterapeutica.com; magazine.es
                 psicologia-positiva.com
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  1. 25 julio 2013 en 17:06

    Creo que uno de los componentes mas importantes en nuestras emociones positivas del dia a dia es el amor, ese nos llena de emociones positivas la vida.

  2. 27 julio 2013 en 18:40

    ¿Es “positivo” sentirse bien, con emociones agradables en medio de una situación injusta o inmoral?
    ¿Es sano tener sólo “emociones positivas” en medio del duelo por un ser querido?
    ¿Debemos evitar sentir rabia, frustración o tristeza ante la pérdida de nuestro empleo o ante una pérdida económica grave?
    Ya sabes, amigo Juan Pedro, cuales son mis respuestas a esas preguntas, porque no es la primera vez que charlamos acerca de ello y son muy cercanas al tratamiento que das a estos aspectos relacionados con las emociones etiquetadas como “negativas” en tu entrada: “la habilidad emocional incluye tanto el uso y manejo de las emociones “positivas” o agradables como las “negativas” o desagradables, porque ambas son necesarias”.
    Qué quieres que te diga, yo a la identificación semántica de lo agradable con “positivo” y lo desagradable con “negativo” sigo sin encontrarle la utilidad y creo que genera más confusión que ayuda. Tenemos un cerebro muy lingüísticamente influenciable y me parece más práctico ponérselo fácil evitando una confusión que, por otra parte, en mi opinión, no aporta nada “positivo”.
    Creo que ese maniqueísmo “new age” es generador de una enorme cantidad de frustración y sufrimiento innecesario, sobre todo en una sociedad impregnada de la visión cultural y religiosa del “valle de lágrimas”.
    Creo que ni lo uno ni lo otro es ni necesario ni útil; por eso, desde la visión del trabajo con mindfulness, lo que pretendemos es estar presentes y conscientes al sentir lo que sentimos, sin juzgarlo y sin etiquetarlo como bueno o malo, positivo o negativo; así no experimentaremos apego ni rechazo por esos sentimientos y podremos actuar de forma ecuánime. Es lo que llamamos “actitud de bienvenida”.
    Luego, al actuar, modificamos las condiciones en las que estamos y eso nos permite liberarnos de gran parte de los factores que generan las cargas emocionales y aceptar ecuánimemente aquello que no podemos modificar.
    Desde esta posición, no necesariamente divergente, también estoy de acuerdo con una frase del final de tu post: “es clave desarrollar la inteligencia emocional, para conocer y reconocer nuestras emociones a corto y largo plazo”. De hecho, me parecen muy interesantes los enfoques que aúnan las visiones “Inteligencia Emocional” y “Mindfulness” en el trabajo con las emociones.
    De nuevo, un cordial saludo.

    • 28 julio 2013 en 10:23

      Hola José! Como siempre, tus comentarios son muy enriquecedores e ilustrativos, y por ello te doy sinceramente las gracias.

      Me parece muy interesante trabajar conjuntamente inteligencia emocional y mindfulness. Es cierto que lo mejor es no etiquetar, ni juzgar, aunque ya sabes que nuestro cerebro también funciona catalogando y categorizando toda la información que percibe cuando alcanza la conciencia (ello nos ha permitido y nos permite sobrevivir cuando existe un peligro que pone en peligro nuestra integridad física). Uso los términos “positivo”, “agradable”, “negativo” y “desagradable” con fines pedagógicos, pero cierto es que ese “afán” de hacerme entender pueda terminar confundiendo a los demás.

      Así qué, amigo mío, voy a reflexionar sobre ello y en mis próximos talleres de IE, incorporaré algunas modificaciones en este sentido.

      Un abrazo!

  3. 31 julio 2013 en 17:41

    Me ha encantado tu post! Claro, conciso y lleno de rigor. Es cierto que muchos autores, por recelo profesional creo yo, incluso por razones mercadotécnicas, meten en el mismo saco todo lo positivo haciendo afirmaciones que faltan a la verdad, lo que es peor ( ya que se consideran científicos ) faltan a la ciencia.
    Las emociones positivas contribuyen de una manera muy poderosa al crecimiento humano. Aprender a gestionar las necesarias emociones negativas, que también están presentes en la ecuación de nuestra vida, es también clave.
    Enhorabuena por tu post!
    Un abrazo fuerte!

    • 31 julio 2013 en 17:55

      Muchas gracias por tu feedback, Iosu! A corto plazo me resulta muy saludable recibir un empujón de energía positiva al encontrar en mi camino a personas como tú. En el largo plazo, un honor dejar impreso en mi blog, para la posteridad, un trozito de tu tiempo y pensamiento.

      Un abrazo muy fuerte, amigo!

      • 1 agosto 2013 en 7:01

        El honor es mio!! Las personas nos juntamos por afinidad e intereses comunes y tú pata mí eres un precioso descubrimiento.
        Un abrazo y a seguir así!!

  4. Edgar Castaneda
    14 diciembre 2013 en 16:23

    Gracias por el articulo muy completo y concreto. En cuanto a mi experiencia deje de expresar el negativismo y comencé a practicar el positivismo, pude observar que mejoro mi vida pero no por completo, hasta cuando un día pude comprender que la materia ni se crea ni se destruye, sino que se transforma, y que la materia es energía y si yo soy energía pues todo es para nuestro bien. Entendi que Todas las cosas desagradables que me ocurrieron fueron para mi bien evolutivo y que tanto desde la muerte a la vida existe una gama de colores de 360 grados desde el negro al blanco y que solo son experiencia de vida que enriquecen tanto buenas como malas. Tanto es el cambio que el odio que sentía por mis Padres por haberme abandonado lo pude cambiar por un Amor incondicional, tambien he podido Amar todo aquello que me incomodaba y hoy vivo con una plenitud infinita y enriquecida al ver la abundancia en la que estoy rodeado y no precisamente es dinero, es el Aire, el Alimento, Mi Cuerpo, Mi Salud Restablecida, Este Segundo mas con Vida, Agradecido por cada Célula en Mi Cuerpo, Agradecido por cada molécula de Alimento que entra a mi Cuerpo, por dada centímetro que puedo caminar, por cada milímetro cubico de Aire que entra a mis Pulmones. Gracias nuevamente por traer este Tema.

  1. 8 noviembre 2013 en 10:48

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