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CONDUCTAS EXTRA-ROL EN EMPLEADOS “SILENCIOSOS”

En las numerosas empresas con las que he trabajado, a lo largo de mis más de 25 años de experiencia laboral, siempre me he encontrado una serie de personas empleadas en esas organizaciones que, estando altamente comprometidas con su trabajo y demostrando una profesionalidad y una ética intachable, no hacían “ruido”.

hombre-orquestaEs decir, hacían su trabajo de manera profesional y, en numerosas ocasiones sacrificaban incluso horas de su ocio, familia o vacaciones (interrumpían sus vacaciones para ayudar a solucionar algún problema en la empresa), pero no lo proclamaban a los cuatro vientos. Solo los compañeros más cercanos eran verdaderamente conscientes del valor de estas acciones en favor de la empresa (lo que llamamos en psicología conductas de ciudadanía organizacional o conductas extra-rol).

Esto, que es grandioso por un lado, puede revertir en detrimento de la salud psicosocial de este “trabajador ejemplar” silencioso (y a la larga, en la salud financiera de la empresa). ¿Cómo? Muy fácil.

Si los supervisores de estas personas que “se dejan la piel” sin hacer ruido ni alarde, no detectan estos comportamientos y cometen injusticias varias o desajustes en la equidad a lo largo del tiempo (como reconocer el trabajo de otras personas más “aparentes aunque huecas”, incrementos salariales a quien no ha participado tan comprometidamente, etc.) irá medrando la salud mental y emocional de estos empleados, y por lo tanto, destruyendo su motivación.

¿Por qué? Porque aunque no piden ni quieren (explícitamente) el reconocimiento a su labor, necesitan emocionalmente (como todo ser humano) ser reconocidos, apoyados, compensados y recompensados en el largo plazo, especialmente por su supervisor.

Si durante un largo tiempo, el supervisor o supervisora sufre esta miopía de reconocimiento, pueden ocurrir dos cosas:

  • Que esta persona tan comprometida se venga abajo y empiece a sufrir los síntomas del síndrome de burnout (agotamiento emocional, despersonalización y cinismo, creencias de ineficacia).
  • Que antes de venirse abajo se marche a la competencia en un intento de búsqueda de ese reconocimiento a su valía (recordemos que las personas no suelen irse de la empresa sino del jefe inmediato).

reconocimiento

Por ello, los responsables de equipo deben estar bien atentos, “ojo avizor” a estos movimientos silenciosos pero potentes al mismo tiempo, para no errar en el momento de reconocer, apoyar y recompensar a estas personas (que suelen ser, además, las que dan la cara ante los clientes -sobre todo los “complicados”-, salvando a la empresa de algunos “marrones” y/o abandonos por parte de estos clientes hacia la competencia).

Si se diese este error habría que valorar muy seriamente la sanción o despido del supervisor/a por parte de la empresa, porque con su error puede destrozar (y de hecho lo hace) el clima, las relaciones, el departamento o gran parte de la empresa. Destrozo que se convierte más pronto que tarde en pérdidas de cientos de miles de euros que se van por “el fregadero” de la queja, la baja productividad, el absentismo, las bajas, etc.

Es más, muchas empresas se sostienen y mantienen en el tiempo gracias a este reducido número de personas que se involucran y comprometen de verdad con la organización y sus clientes, sacrificando su tiempo, familia y vacaciones.

Apuesto (sin temor a perder), que si estos trabajadores se marcharan juntos de la empresa, el batacazo sí que sería sonoro para la misma y, a buen seguro, estos supervisores miopes se preguntarían por qué, mirando a izquierda y derecha tratando de buscar respuestas.

homenaje-empleados

Por todo ello, quiero aprovechar este post para homenajear y reconocer la labor de todos estos “héroes silenciosos” (un aplauso para todos ellos y un toque de atención para sus supervisores).

Hasta pronto!

Fuente imágenes: coordinacionempresarial.com; marketingdirecto.com
                 significadodelossueos-ubc.net
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  1. Francisco
    18 julio 2013 en 21:11

    que gran verdad, “las personas no suelen irse de la empresa sino del jefe inmediato”

  2. 23 julio 2013 en 20:03

    El mejor artículo que he leído en mucho tiempo en un blog. Felicidades por tener esa visión que muy pocos poseen y decirlo tan bien.

    • 24 julio 2013 en 8:59

      Muchas gracias por tu comentario, Ágata.

      Es un tema que, además de conocer las consecuencias teóricas que nos indica la psicología del trabajo, he podido “palpar” a lo largo de los años. Desgraciadamente no se le da la importancia que tiene, pero bueno, eso forma parte de mi trabajo. Comentarios como el tuyo me animan a seguir trabajando en esa dirección.

      PD
      No conocía tu blog y me ha encantado! Enhorabuena!

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